Primeros 3 días
Enero 6, 2008
Bueno, aquí comienza la historia de los últimos 3 días de viaje (desde el 3 al 5 de Enero 2008).
Tomé el vuelo de las 12.55pm en Mendoza, que hacía conexión con Sgo de Chile-Madrid-Amsterdam. Mi vuelo era medio rasca (como yo), tenía que esperar 9 horas en el aeropuerto de Madrid para que saliera mi vuelo a Holanda. Pero bueno, como siempre la suerte me acompaña y IBERIA tuvo un problema con los vuelos. Pasos a seguir: ir al Hotel Sheraton de Sgo de Chile mientras esperábamos la próxima salida. Resultado: las 9 hs en Madrid que me esperaban con tenedor y cuchillo para morfarme, no pudieron darse el gusto. Sigo: Esa malditas 9 hs para las que me había preparado psicológicamente por semanas, me las pasé en un hotel espectacular. Me dieron una habitación individual con un TV pantalla plana gigante, aire acondicionado, 2 camas (al re pedo), y 2 tickets para almorzar y cenar. Las comidas fueron espectaculares, con postre y gaseosas libre. Además teníamos la pileta así que me fui a dar una vuelta por Sgo a ver si conseguía una malla (bien rasca, of course). Entre cocos y bananas nunca encontré el Supermercado, los chilenos me decían “a la vueltecita”, qué pija es a la vueltecita?!?! Les juro que “a la vuelta” no es.
También entre cocos y bananas, me hice amigo de un Italiano-Mendocino, de un Español-Mendocino, y de una Española-Porteña. Como ven soy el único pelotudo que no tiene nacionalidad de ningún país como la gente. Así que andábamos los 4 juntos pelotudiando. Next result: tengo un par de direcciones para alojarme en las respectivas ciudades de Europa.
Volvimos al aéropuerto, con un micro (todo siempre pagado por IBERIA), y me tomé el vuelo a Madrid. Me tocó con un chico alemán de Dresden, que se volvía a Alemania después de haber realizado sus prácticas en Chile poh, cachai?. Así que él hablaba en español y yo alemán. Para que ambos practicáramos. Estuvo muy divertido, y también me dio su dirección de Dresden.
Para ser exactos, dormí el 85% del viaje, lo cual es una ganga, dado que el viaje fue de 13, para mi cortas, horas.
Me bajé del avión y tuve que esperar 2 horas en Madrid (cómo safé de las 9!!!) y IBERIA me regaló una llamada internacional. Así que llamé a la persona que me tenía que ir a buscar al aeropuerto, y le avisé que iba a llegar más tarde. Toqué un rato la guitarra en el aeropuerto y tomé mi vuelo a Holanda. Me subí y cha-chan-cha-chan!! tenía asiento en primera clase! Yo que estaba preocupado porque no iba a comer por 9hs en Madrid. Terminé almorzando y cenando en el Sheraton en Chile, y cenando por 2° vez en el vuelo Sgo-Madrid. Y bueno, cuando me senté en primera clase no entendía nada, porque en teoría no daban de comer. Así que le pregunté al señor de al lado si había que pagar el menú que nos habían dado, y me dijo que pues no, que por algo habíamos pagado unos pesos más que “los de atrás”. Y bueno, estuve totalmente de acuerdo. Los ratas van atrás viste. Adelante nosotros.
Agarré el menú y habían un montón de nombres, entonces cuando pasa la asafata, le señalo con el dedo lo único que había entendido del menú, y me dijo “señor, el menú incluye todas esas comidas”. En fin, comí:
-Tarrina de foie de pato,
-ensalada de hojas y langostino marinado,
-tomates cherry amarillos,
-calabacín,
-pollo macerado a las finas hierbas,
-salmón,
-queso,
-pastel esponjoso de zanahoria,
-café e infusiones,
-aceite de oliva virgen y cesta de panes variados,
-fanta naranja
En fin un montón. Ya no podía comer más, así que me salteé la parte de la selección de vinos, bebidas y licores (no me puteen).
Bajé del avión, que por cierto cruzó un canal y un autopista ya en tierra. Se nota que no hay un pedo de espacio. Y claro, si estos hijos de puta se comieron el mar, qué más querés.
Salgo y…nada. Digo “fuck” y ahora??, empiezo a caminar y después de 20 minutos encuentro a un chabón alto medio japonés que era parecido al de la foto del tipo que tenía que buscar. Lo llamé por su nombre “Samuel Kong”, y bueno, era él. Antes le había preguntado a los dos primeros ponjas que me crucé, pero no eran, ja.
Salimos con Samuel del aeropuerto y el tipo me da un celular y me dice “para vos, podés llamar gratis a todos los contactos que te puse”. Después estamos llegando al estacionamiento y me da las llaves de un auto. Era un Ibiza TDI seat. Y me dice “todo tuyo, tenés que ir a la casa de Ronald”. Por dentro pienso “what the fuck??” Y se sube conmigo al auto y me muestra un GPS (para los ignorantes, es un aparatito que te permite determinar la posición de un objeto en cualquier parte del mundo). Me pongo el cinturón y me dice “está programado para ir a la casa de Ronald, vas a llegar en 30 minutos”. Este es el momento en el que les pido perdón a los ignorantes, porque sinceramente estaba tan shockeado que me pensé que el auto se iba a manejar solo y que yo mientras iba a dormir. Apenas se bajó el tipo le dije “Bueno gracias, pero acordate que vengo de Sudamérica y somos monos ahí”. El tipo ni me dio bola y se fue. Me parece que ni entendió lo que le dije.
Me subo al auto, subo el volumen del estereo, estaban pasando “The other side” de Red Hot Chili Peppers. Empiezo a andar y a seguir el GPS. Nuevamente para los ignorantes, el GPS tiene un mapita tipo “Need for Speed”. Para los ignorantes anidados, el “Need for Speed” es un juego de carreras de autos. Empiezo a andar, estaba lloviendo un poco y no veía un pomo. Después de 15 minutos, llego a donde el GPS indicaba. Miro por la ventanilla: había vuelto al aeropuerto. Perdón a los que traté de ignorantes nuevamente. Como buen mono sudamericano, intenté de nuevo, a ver si se solucionaban las cosas, así porque sí. De nuevo al aeropuerto. Entonces tomé la determinada determinación de dejar de ser un mono de prueba y error y le metí mano al GPS y puse la dirección de Ronald, que como buen cristiano previsor del fin de los tiempos, había llevado las direcciones en la billetera. Eh! me acabo de dar cuenta que se dice “billetera” porque lleva billetes. Mil disculpas a los ingnorantes anidados.
Entonces el GPS me dice, destino final a 50 km. Digo “holy shit, si lo puse mal termino en Londres cruzando el Canal de la Mancha”.
Me subí y varias veces me pasé, porque el GPS de mierda, me avisaba 100 metros antes que tenía que doblar, y a 120Km/hora me era imposible. En realidad me avisaba 1 km antes también y a un par de metros, pero estaba lloviendo de a ratos y no veía guau qué mucho. Igual, el GPS está preparado para monquiquis y me recalculaba la ruta en 3 segundos. Así que finalmente llegué a lo de Ronald. Salió a recibirme y estacioné el auto. Me ayudó con las maletas y entramos a su casa. Tomé algo, rechacé un vaso de vino(como ven les cuento lo que hago y lo que no hago), y me mostró donde iba a dormir hasta el día siguiente. Me dijo que por la mañana me llevaría al lugar donde iba a vivir los próximos 6 meses.
Me bañé, y a la cama.
Ronald está divorciado, pero sus hijas lo visitan los fines de semana, así que estaban duermiendo cuando llegué. Las nenitas tienen 3 y 10 años. Son dos muñequitas que me hablan en holandés como si yo supiera.
Al otro día me levanté, desayuné y por la puerta trasera de la casa entró una chica. Era la esposa de Patrick, otro dueño de la compañía donde voy a trabajar. Después me explicaron que en este barrio, la puerta trasera siempre está abierta y todos los amigos entran por ahí, sin avisar. Bien latina la onda. Maud, la chica que había entrado, habló un par de cosas con Ronald y salió. Después vino Patrick y me preguntó si “Maud” había pasado. Le dije “no, él no ha estado por aquí”. Por su cara me di cuenta de que mi comentario no le cayó bien, y es que bueno, en ese momento no sabía que “Maud” era nombre de mujer, y menos lo iba a asociar con la chica que había entrado hace un rato. Después estuvo todo bien, y la situación fue hasta motivo de chiste. Patrick me invitó a su casa y me mostró la restauración que estaba haciendo y me dio una cajita con tarjetas. Y bueno, de qué pueden haber sido: por supuesto, era una pila de mis tarjetas personales con los teléfonos de la empresa y mi dirección de mail con su dominio. Me dijo “espero haber escrito tu nombre bien” y me volví a lo de Ronald, y como buen aprendiz, entré por la puerta trasera.
Ronald se subió a su auto y me dijo “seguime con tu auto”. Llegamos a un lugar ahí cerquita re lindo y nos metimos por un callejoncito. Ahí nomás abrimos una puerta, subimos por una escalerita caracol, me da las llaves y me dice “bueno, acá vas a estar por los próximos 6 meses”. Entro: Una salita con un baño al lado, a la derecha una puerta que guía a mi cuarto. Por cierto es bastante grande, tengo una cama matrimonial un TV un baño con dos bañeras (no sé para qué mierda, no voy a invitar a nadie a bañarse conmigo), y un entretecho enorme buenísimo, que es más grande que mi cuarto de Mendoza. Salí del cuarto, pasé por la salita y entré al próximo ambiente: una cocina increíble!! lavavajillas, tostadora, heladera, llena de pelotudeces y con muchos cubiertos y platos en las alacenas. También había al lado una lavandería más equipada que un hotel. Después sigo, un living enorme, con TV de 29 pulgadas, DVD player, unos parlantitos, una mesa de vidrio, un sillón, 4 silloncitos, y una mesa madera con cuatro sillas alrededor. Ahí también está el portero, que tiene cámara, así que puedo ver quién viene. Ahí al lado hay unas escaleras, que llevan arriba: otra sala de estar gigante con un sillón y una mesa con sillas. Supuestamente ahí va a venir un brasilero en un par de meses, y vamos a compartir la cocina y el living me dijeron. Así que hasta entonces, tengo todo el espacio para mí.
Guardé todo, y me pasó a buscar Ronald, me dio un tour por el barrio, me mostró donde están los bancos, cajeros automáticos y fuimos al supermercado. Entramos y me dijo: “La primera la pago yo, así que llevá lo que quieras, no seas modesto”. En fin todo lo que me traje del avión, de cuando viajé en Business class, fue al reverendo pedo. El tipo me sugería un montón de pelotudeces, así que tengo la heladera llena con coca-colas, una cajón de 24 cervezas chiquitas, pizzas, carnes, panceta, quesos. También compré vinos y cosas para el hogar, tipo Papel higiénico, Shampoo,etc. Todo salió 102 Euros, y como prometido lo pagó la empresa. Nos despedimos, me volví a mi casa y estuve ordenando todo. A las 5pm vino Ronald con sus hijas y Patrick con sus hijos y su esposa (todos niños re pequeños) y nos fuimos a un bar a tomar cerveza y comer maní como los monos. Entre cocos, bananas y maní, se nos hicieron las 7pm y Ronald se fue, y me fui con Patrick y su flia a comer a un restaurante. Me comí un Bife de Lomo con jamón, queso y champignones. Después me vine para casa. En varios momentos del día les planteé mi preocupación por comunicarme con Argentina y usar internet, así que la esposa de Patrick se vino a la noche con una laptop y me la prestó y se fue. Por estos lados no hay un puto ciber, ni call center ni nada.
Así que bueno, acá estoy escribiendo con la laptop, que la enchufé a un cable de Red que estaba en la pared y que automágicamente te da internet.
Todo está espectacular, hasta ahora ha habido buena onda y empezamos a trabajar el lunes. Va a venir un tipo de alemania a capacitarme. Ah! y en la esquina tengo una iglesia, mañana voy a ver si es católica para ir a misa.
Hasta la próxima.
que bueno hdp! suerte y chau odio poner comentarios =P
muy interesante che!
me alegro que todo esté saliendo bien.
mantenenos al tanto de tus “quiqui” aventuras.
Saludos!
sos un genio y tenes fuerza…
jeje que suerte nene!
que lindo que haya salido todo bien
becho
Suerte Quitoto!
Pasala bien!
Un abrazo grande
que loco chabon, posta que si te dicen “te va a llevar a la casa de ronald” no es esperaría nada diferente a que se automanejase jejeje.
Por lo que veo zarpada en comodidades se viene tu nueva vida y obviamente te lo merecés. Saludos desde por acá y no llorés que hace unos días tuvimos 41grados (yo no estaba pero bueno.. cuenta igual jaja)
portate bien loco